jueves, febrero 18

Me muero de pena... :C


Como siempre suele suceder, llegó de nuevo la sensación, lo que me hace reflexionar en lo cíclico que es esto y que tal vez debiera pedir hora al psiquiatra pa' que me recete alguna huevá pa' la depresión endógena. O quizás le pongo mucha cuática y es como siempre la decepción amorosa lo que me ahuevona, súmale Coldplay, Yann Tiersen, Dido ... y no se po, Manuel García más ratito.
Qué fácil es decir "muero de pena" ... cuando en realidad el dolor te hace sentir más vivo. Y qué sencillo es, Sr. Dalí, hacer un remolino con la pintura celeste claro y convertirlo en cielo, no es mas que un elipse repetitivo con el pincel, pero la huevá parece cielo, y por eso erís bacán viejo, o eras en realidad. Mejor Eres, porque aun vives en tus pinturas.
Y me pregunto si .. ya chao. Igual erai un maricón como todos los huevones más.

sábado, febrero 13

Sunrise

Esto nació algo así como una obligación. "Paz, hazte un blog" .. dijo el Cristian. Y yo le renegaba "no wn, no quiero" ... al final igual me lo hice. Y escribí puras weás. Y sigo haciéndolo. De cierta manera sirve para ensayar las ideas. Un poco más formal que el fotolog. Un poco más privado que el facebook. Mucho más entretenido que el twitter. Sin pensarlo, se dio forma. Y hoy en día es un cuaderno virtual. Uno de los tantos. Donde ensayo ideas.
Y es así como quiero que sea la Vida.


" Siento que pasan los días y sigo adelante, tracción a sangre, tras una melodía. Creo que te hice tan mia, que por un instante te olvidé"

Tracción a Sangre ~ Cerati, Gustavo

lunes, febrero 1

Yo sólo quiero que me abraces.

No quiero que rodees tus brazos en mi cuerpo. No quiero que me acerques hacia ti. No quiero que me converses mientras lo haces. No quiero tener los ojos abiertos mientras sucede. Ni que tú los tengas abiertos. No quiero que sea un instante vano. Yo sólo quiero que me abraces.

A veces me inventaría sentimientos para poder mentir más tranquila. Y aunque odie eso, comulgo diariamente. Es inevitable.

¿Sabes qué es Felicidad?
Poder escuchar tranquilamente a Jorge Drexler una tarde entera, fresca, viendo caer el sol detrás de los cerros que ocultan el mar. Una marraqueta con palta, cebolla y limón. Reirme de tonteras inteligentes.

Veintitrés días*~

miércoles, diciembre 30

Inciensato


Esa manía de querer descomponer los pensamientos y/o sentimientos en palabras. Un sacrilegio, tal vez. Pero que sin duda hace bien. Es una ofrenda al amado. Es un bálsamo al herido. Intento unir las dendritas de las neuronas. No entiendo cómo existen los pensamientos. Es otra pregunta para agregar en la lista de preguntas que viene luego de ¿existe Dios? ¿cuál es el fin de la vida? ¿qué es la muerte?, y así sucesivamente. Creo en que cuando mueres, todas esas preguntas se responden automáticamente. Y qué son los problemas más que el saborcillo de la vida?. En el fondo, aunque nos molesten, nos agobien, nos abrumen, nos pongan tristes, en el fondo, los necesitamos. Como necesito esos abrazos y necesito que ese humo de incienso pare de meterse entre mi materia gris y me masajee los sesos y me ponga tonta... que se detenga de manipularme los sentimientos y que termine de decirme ideas al oido que solo provoca infartos.
Aunque no queramos, necesitamos lo que no queremos. O sino, lo buscamos.

domingo, octubre 4

Asiduo Camino

Vera iba a dejar a Demian al colegio. En realidad se acompañaban, porque no era necesario cuidar a Demian. No tanto como antes. Se acompañaban porque el colegio de Demian quedaba en el camino de Vera al instituto. El camino de su padre, Hernan, quedaba en el sentido totalmente opuesto. Así que no los iba a dejar. Y era mejor para ellos caminar, sobretodo en noviembre, en las mañanas de noviembre. Vera le da un beso y un abrazo a Demian en la puerta del colegio y él entra. Vera camina y sigue en su rumbo. Piensa en lo extraña que se ha sentido últimamente. Más extraña de lo normal. "Debe ser noviembre" piensa ella y sólo está a una cuadra del instituto. La mañana está soleada pero fría, como siempre en esa ciudad.

sábado, octubre 3

Exaltación

Sara despertó súbitamente en la madrugada. Un poco sobresaltada como cuando sueñas que caes a un abismo. No recordaba bien el sueño, pero su sensación era adrenalínica. Hernán a su lado dormía profundamente. Sara se sentó en su cama, intentó calmarse y fue por agua a la cocina. Mientras llenaba el vaso con el líquido incoloro, pensaba en lo extraño que se estaba volviendo ya, cada noche, a la misma hora la exaltación nocturna. Miró el reloj de la cocina y vió las 4 a.m.. "Dos horas y media, y a hacer el desayuno... mejor me calmo".

6:30 sonó el despertador, y Hernán como todos los días lo apagó, contó hasta diez susurrando con sus ojos cerrados, estiró los brazos, miró a su lado y su esposa no estaba, aunque su lado de la cama aun estaba tibio. Se fue a baño y luego a la cocina. Sara ya tenía la mesa lista, jugo de naranja, café, palta molida y tostadas. Vera y Demian tomaban desayuno cuando Hernán llego a la cocina. Era lo hermoso de las mañanas de Noviembre. 7:45 y la casa quedó sola con Sara.

sábado, agosto 1

Don't know why i didn't come...

Nunca lo pensé muy bien. En realidad no quería. Planear que un día sea especial, lo hace más normal. Hace tiempo atrás no veia Grey's Anatomy porque me daba lata, hasta que un día dije: ya qué más da, no hay nada más, aparte Sony siempre tiene wenas series...
Y me quedé viendo Grey's durante todo el semestre, acepto que prefería ver eso que estudiar anatomía, y hasta que llegaron los capítulos finales... Como niñita que soy, me lloré el final, es que de verdad me dió lata... dos tipos se murieron y eran de esos personajes que caen bien.
La Izzie en el capítulo penúltimo dijo algo re importante, algo como: Un día importante llega a tu vida sin que tú lo sepas. Por mucho que planees el día más maginifico, algo siempre pasa que te arruina la diversión, en cambio, cuando el mejor día de tu vida acaba de pasar, te das cuenta que fue gracias a la improvisación y, según como me gusta a decir a mi, gracias al Destino.
Así que remontémonos al Cuatro de Mayo del presente. Ese día debería ser feriado, deberían prohibir las pruebas... pero no lo hicieron, tenía prueba y no estudie porque era mi cumpleaños. Me di el gusto de vestirme como quise, y no planié nada... porque normalmente cuando voy a empezar el día hago memoria mental de las cosas por hacer y las ordeno abstractamente. Pero ese día cuando tuve la intención de concentrarme, sólo vi algo nebuloso y una prueba al final del día, junto con unas chelas. Así que dije: filo, el día se las ingeniará. No era cualquier cuatro de mayo, era el 18avo cuatro de mayo de mi vida, así que esperaba que la jornada se configurara bacán.
El día corrió piola. Pero lo más importante fue ese momento al atardecer. Ese momento que nunca imaginé, sentada en esos palos para hacer una separación de propiedad, mirando el mar... como se despedía el sol una vez más... como siempre esas tardes frente al mar se pasan tan rápidas, como un café y el olor de un cigarro hicieron especial ese momento.
Si. Mi 18avo año en la tierra de esta vida fue especial sólo por ese momento... porque lo que pasó a la noche... prefiero no acordarme ; )